domingo, 23 de octubre de 2016




He narrado esta historia muchas veces, pocos creen, pero no importa, 
lo que realmente importa, es lo que yo crea, y tal vez, las personas que
fueron testigos. 
Hace muchos años recorría sin descanso intelectual el Museo Nacional de Antropología de Ciudad de México D. F. Estudiaba lo que posteriormente sería una de mis grandes pasiones, las culturas prehispánicas en especial la Civilización Maya. Había llegado muy temprano en la mañana a visitar aquel bello museo que muchos americanos en general no conocen o ni siquiera valoran, estudie cada detalle como historiador del arte y arqueólogo, escéptico, cuestionador, científico, pero debo reconocer que la asombrosa riqueza cultural que aquella institución albergaba en su evidente exposición mediática, como, en sus secretos códigos ocultos eran abrumadores. No conocía al Dr. José Argüelles (Valum Votan) , no sabía nada de Lord Pacal Votan, ni de la Nación Arcoíris, menos del Dreamspell, Templos, ni Guardianes, pero la percepción casi chamanica adquirida en mi anterior estadía en el Perú, me permitía abrir sin dificultad ciertas puertas a conocimientos más avanzados en la comprensión de tales civilizaciones y culturas, fue algo mágico descubrir personalmente aquello que mi mente había visualizado desde mi niñez a través de ciertos contactos me que llevaron sin saber hasta aquel lugar (Plano inconsciente).
Recuerdo que al llegar al sitio donde se encontraba el sarcófago del Lord Pacal Votan, saque mi cámara fotográfica y comencé a buscar el mejor ángulo para registrar una réplica asombrosa de una cultura que para mí resultaba fascinante y no menos sorprendente. Sin darme cuenta dos hombres muy especiales, por sus vestimentas y rasgos faciales, me observaban y de alguna forma percibía tal compañía como una garantía de seguridad, además eran extremadamente caucásicos, o mejor dicho nórdicos y hablaban un idioma que ahora descubro como sincrónico, acompañado de gestos agradables con una vibración energética muy positiva.

LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ

sábado, 22 de octubre de 2016

Al verme en esa encrucijada, tuve que tomar una decisión , irme por la diestra o la siniestra, si me demoraba mas tiempo, me congelaría , por ultimo en zona de bandidos el bueno esta perdido, así que tome por la serpiente y baje, ya estaba absolutamente oscuro, solo se veía el claro del sendero que era a esa altura una huella, pero que si se hacia mas pequeña, no era buen augurio, por cierto, el sendero se estaba cerrando , era obvio, demasiado agotado para nada mas que para fumar un cigarrillo y recostarme por ahí, preferí sacar fuerzas de mi espíritu y volver a subir para retomar el camino águila, el problema no era subir por el sendero , sino lo agotado que estaba, pero siempre existe una lección que aprender, la estrella que empieza a iluminar el cielo nocturno es Marte, y al saber su ubicación y traslación nocturna giré y comencé a abrirme paso por el bosque nativo y su frondoso follaje, no era fácil, pero empecé bien, caminando y abriendo el follaje con las manos, brazos , codos y en un momento incluso con la cabeza, andaba sin mi puñal y la cantimplora térmica con jugos de esos energéticos se había acabado y me molestaba tanto al mover el cuerpo que la deje en el camino, avanzar, era muy complejo y se volvía cada vez mas empinado sin darme cuenta sentí un dolor en mis manos como un rasguño, al final no podía ver en lo frondoso del follaje, el bosque, pero si podía ver Marte, no era fácil seguirlo, según mis cálculos el otro camino estaba o muy cerca o no estaba, de pronto así como de la nada sentí un enorme bola que se movía y me quede paralizado, jamas he sentido miedo a lo inanimado, pero eso no era algo normal, tampoco eran lugareños o algo parecido, cuando logré ver con la claridad de la noche, vi que era la vaca sagrada de mi señor Buda, pastando como si nada, dentro de la sorpresa pensé, bueno, si esta bestia esta viva y no hecha mondongo esta todo bien, por lo menos, la boca la tenia reseca, los labios estaban casi pegados a ella por lo resecos, y la saliva escasa, había agua por todos lados, si estaba en la cordillera, pero no podía arriesgarme a tomar una deliciosa Tifoidea , me acerque a la vaca y esta se dejo tocar, era una buena chica, le acariciaba el lomo y le hablaba como un idiota, -sácame de esta amiguita- le decía en voz alta, paso un rato y Marte se ubico donde siempre y la hora calculada, por cierto andaba sin reloj y andaba sin reloj por que no uso reloj, no sabia si seguir la dirección de Marte o quedarme con la vaca, decidí quedarme con la vaca, por que a tres metros no se veía nada, de pronto comencé a sentir pasos muy ruidosos en el follaje, demasiado para ser lugareños nuevamente, me quede cerca de la vaca, y logre ver que eran dos vacas mas, pero el baqueano confiado pensaba yo, dejar animales sueltos en plena montaña, o era un personaje muy temible, el dueño, o muy flojo, de cualquier forma, podía ser igual de peligroso, como las vacas estaban pastando se desplazaban hacia cualquier lado, pero me percate que estaban buscando una loma mas suave, me sentía seguro pero estaba mas perdido, y recién estaba comenzando la noche, y el frió no me la perdonaba, estaba terminando el otoño y la montaña se vuelve muy fría, trataba de pensar pero el cansancio no me dejaba pensar,donde estaban los robles pensaba mientras camina junto a mis amigas, hasta que sin darme cuenta estaba parado en un corte, sorprendido, miré hacia mis pies y era un camino, pero para donde caminaba para la diestra o la siniestra ...
LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ

martes, 18 de octubre de 2016

A pesar de ser un lugar muy concurrido, y, siendo alrededor de las 11 menos treinta AM. Estábamos solos en aquel lugar del museo y no dejaba de ser un hecho inusual. Al momento de cambiar el rollo de mi cámara fotográfica estos personajes desaparecieron y no los volví a ver, aquella mañana, tenía el sol a contraluz y no podía ver bien, motivo por el cual no alcance a cambiar el rollo fotográfico de los registros anteriores, por uno nuevo, pero, no preste importancia a ese detalle, y, busque un lugar donde guarecerme del sol y del calor que este irradiaba, cuando logre ubicarme en un lugar más protegido, pude divisar una réplica de las pirámides Mayas y del Templo de las Inscripciones,  es decir Palenque, fue en ese preciso lugar donde desaparecieron estos personajes dejando de percibir su presencia protectora y energías. No logre descifrar aquella experiencia hasta años después. Continúe mi recorrido, me acompañaba una sensación de abandono, no estaba preparado para entender nada y aún me cuesta entender dicha experiencia racionalmente. Por otro lado estaba sorprendido de las innumerables civilizaciones y culturas que existieron en ese lugar de américa. Son conocimientos que no están contemplados en los planes de estudio de la gran mayoría de los países del mundo, resulta increíble pensar que la existencia de estas culturas sea ignorada por algún motivo, y, se les margine de la formación académica de cualquier americano, pero era una realidad que había que asumir con madurez. El resto de lo que quedaba del día, continúe recorriendo el museo y conservaba solo un rollo fotográfico de recarga. Al atardecer se encendieron las luces artificiales y quedaba muy poco público, pero continúe, sentía un especie de llamado, una sensación difícil de explicar, como si se tratase de una atracción demasiado fuerte como para ignorarla. Al llegar a uno de los pasillos me encontré en un amplio salón donde se erguía una pieza que asemejaba una escultura, era un Chac Mool. Me senté lo más cerca posible, traspasando incluso, las señales de seguridad, y, comencé a bosquejarlo, no existía tiempo, y, ya era de noche cuando tomé conciencia de los horarios, pero comencé a preocuparme sin perder el objetivo de mi visita cuando el silencio era total, en todo sentido, y, voltee para ver qué pasaba en el resto del salón y del museo, ya que, estaba muy lejos de la entrada. Para mi sorpresa, a mi espalda, me miraba una multitud de guardias, informandome que el museo habia cerrado, pero me dijeron con gran respeto "No se preocupe, termine de trabajar maestro, nosotros estaremos en la entrada, y, por cualquier cosa que usted necesite, nos avisa". Sin salir de mi asombro les di las gracias, y, apenas se marcharon comencé a observar la escultura, con gran respeto leí su historia y la función ritual de esta, fue entonces cuando apareció una mujer rubia como el sol, alta y hermosa, como una diosa. Primero se detuvo a observar mi trabajo y silenciosamente se sentó junto a mi, sin decir una palabra.


LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ

viernes, 14 de octubre de 2016

Al verme en esa encrucijada, tuve que tomar una decisión , irme por la diestra o la siniestra,  si me demoraba mas tiempo, me congelaría , por ultimo en zona de bandidos el bueno esta perdido, así que tome por la serpiente y baje, ya estaba absolutamente oscuro, solo se veía el claro del sendero que era a esa altura una huella, pero que si se hacia mas pequeña, no era buen augurio, por cierto, el sendero se estaba cerrando , era obvio, demasiado agotado para nada mas que para fumar un cigarrillo y recostarme por ahí, preferí sacar fuerzas de mi espíritu y volver a subir para retomar el camino águila, el problema no era subir por el sendero , sino lo agotado que estaba, pero siempre existe una lección que aprender, la estrella que empieza a iluminar el cielo nocturno es Marte, y al saber su ubicación y traslación nocturna giré y comencé a abrirme paso por el bosque nativo y su frondoso follaje,  no era fácil, pero empecé bien, caminando y abriendo el follaje con las manos, brazos , codos y en un momento incluso con la cabeza, andaba sin mi puñal y la cantimplora térmica con jugos de esos energéticos se había acabado y me molestaba tanto al mover el cuerpo que la deje en el camino, avanzar, era muy complejo y se volvía cada vez mas empinado sin darme cuenta sentí un dolor en mis manos como un rasguño, al final no podía ver en lo frondoso del follaje, el bosque, pero si podía ver Marte, no era fácil seguirlo, según mis cálculos el otro camino estaba o muy cerca o no estaba, de pronto así como de la nada sentí un enorme bola que se movía y me quede paralizado, jamas he sentido miedo a lo inanimado, pero eso no era algo normal, tampoco eran lugareños o algo parecido, cuando logré ver con la claridad de la noche, vi que era la vaca sagrada de mi señor Buda, pastando como si nada, dentro de la sorpresa pensé, bueno, si esta bestia esta viva y no hecha mondongo esta todo bien, por lo menos, la boca la tenia reseca, los labios estaban casi pegados a ella por lo resecos, y la saliva escasa, había agua por todos lados, si estaba en la cordillera, pero no podía arriesgarme a tomar una deliciosa Tifoidea , me acerque a la vaca y esta se dejo tocar, era una buena chica, le acariciaba el lomo y le hablaba como un idiota, -sácame de esta amiguita- le decía en voz alta, paso un rato y Marte se ubico donde siempre y la hora calculada, por cierto andaba sin reloj y andaba sin reloj por que no uso reloj, no sabia si seguir la dirección de Marte o quedarme con la vaca, decidí quedarme con la vaca, por que a tres metros no se veía nada, de pronto comencé a sentir pasos muy ruidosos en el follaje, demasiado para ser lugareños nuevamente, me quede cerca de la vaca, y logre ver que eran dos vacas mas, pero el baqueano confiado pensaba yo, dejar animales sueltos en plena montaña, o era un personaje muy temible, el dueño, o muy flojo, de cualquier forma, podía ser igual de peligroso, como las vacas estaban pastando se desplazaban hacia cualquier lado, pero me percate que estaban buscando una loma mas suave, me sentía seguro pero estaba mas perdido, y recién estaba comenzando la noche, y el frió no me la perdonaba, estaba terminando el otoño y la montaña se vuelve muy fría, trataba de pensar pero el cansancio no me dejaba pensar,donde estaban los robles pensaba mientras camina junto a mis amigas, hasta que sin darme cuenta estaba parado en un corte, sorprendido, miré hacia mis pies y era un camino, pero para donde caminaba para la diestra o la siniestra ...  


LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ

Me quedé lejos esperando que volvieras, estaba siguiendo aquella ruta olvidad que pocos encontraron, la mas dolorosa, esperando, esperando, esperando, hasta que algo nació dentro del fuego de un dragón, nos miramos sin hablar y con la mirada nos dijimos, sigue, eres libre de buscar la flor de la libertad , no supe que hacer,  mientras el cielo se estrellaba contra el sol, vi rostros sin pensar, olvidados, como si la miseria del existir produjera grandes soñadores, la ruta se volvió difícil, por cierto y nada resulto fácil. Al llegar a la cima de una de las montañas, descubrí que habían otras mas extensas y altas, vi como las horas eran algo ilusorio, como nuestro amor, permanecí sentado mucho rato hasta que comenzó a oscurecer, el frío era como la corrupción, peligroso, entonces no quedó otra que bajar, maldito destino, ser abrupto y desgarbado llamado destino, sin ti no habría vuelto de la muerte , al final no se que fue lo mejor, esperar tus dosis o buscar el antídoto a aquel veneno, tal ves nadie lo supo, pero tu estabas tan lejos que no pudiste apreciar como logre bajar de la montaña, comencé siguiendo una vaca, recordando las enseñanzas de buda, deje que el animal me llevara, y sabes que encontré , encontré la única salida, esa que da el instinto, cuando te enfrentas a una riña callejera o cuando ves que tu cuerpo cae como si volara hasta el fin, quien es el maestro me preguntaba mientras transcurrían esas interminables horas de descenso, la vaca me miraba como si fuera una gran hermana, estaba perdido, no existía forma de escapar de esa jugada, incluso cuando trate de pensar en algo mejor, la vaca se detuvo a pastar, no estaba buscando su corral sino follaje, y yo quede perdido entre los arboles del frondoso bosque de la montaña, sin salida, sin esperanza, la única manera de encontrar de nuevo el sendero era volviendo al principio, no se puede, entonces decidí asustar a la vaca para que buscara a su amo, cogí un palo y sin golpearla le grite, agite el palo y esta empezó a correr y comenzó a bajar por lugares impensados para una vaca, pero no había caso corrió tan fuerte que no pude alcanzarla, y solo me limite a escuchar como sonaba el follaje con su movimiento, hacia mucho frío no me salvaba de esa, entonces me senté a esperar , no sé que, pero era como morderse la cola para que el dragón soltara el fuego, que cosas podrías pensar, que estrofa tendría que firmar, en el silencio, de pronto, escuché el sonido de una vertiente y al seguir el sonido descubrí un sendero, no sabes la felicidad, no te imaginas como grité y congelado comencé  a descender por el sendero en medio de una gran oscuridad, ya era tarde y la noche ya había llegado para nosotros y para el mundo, no llevaba ni dos metros caminando y el sendero se separó en dos caminos, eso si que no me lo esperaba amiga muerte, que sonrisa me arrojaste y el Cernicalo cantó ... ...



LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ

Se que estas escuchando

en las nubes o en el cielo, 
recordando aquellas noches 
en que nos amamos,
sin conocernos
mayormente,
fue la primera noche, 
en que se cruzaron
nuestras miradas,
amor a primera vista
confieso,
ya que nuestra aventura
nunca termino 
ni terminara,
aun siento
los latidos de tu corazón, 
los roces de tu piel y
la electricidad que los
amantes sienten
cuando se esconden
en los rincones de algún armario, 
o en algún portal 
inolvidable
pero borroso,
mientras caían  las
cenizas de tus cigarrillos
en mi lengua ardiente, 
que sueño del pasado es en mi 
fuerza de empuje, en aquella escalera
a la que llegaba ebrio de amor,
todavía recuerdo tus risas 
al ver mis ojos desorbitados 
buscando despertar
de tanto exceso, 
que gran amor fuiste, 
se que estas presente 
cada veintitrés de octubre 
llevo camelias blancas 
como la perdición , 
es un sueño cada vez
que veo tu espíritu, 
en aquel lugar 
donde nos amamos, bajo las estrellas,
siempre me reencuentro
buscando tus huellas, 
sintiendo tu respiración
mientras cerca el día
en que fuiste al fin
de la ultima jeringa,
ruego a Dios
que estés junto a sus 
Ángeles,
no podría saberte tan perdida
aliada sin retorno, 
sin cansancio , huelo los 
peligros gracias a
tu compañía,
tantas y tantas
mujeres,
no han podido
cerrar
heridas ... ...


LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ

Muchos caen, como los ángeles, dice una vieja canción, pero mientras mas te involucras en algo, mas fuerte es la caída, adonde fue llevada la Espada del Ultimo Caballero de la Ultima Cruzada- murmuro el Mago- No sé mi señor- Respondió el  muchacho, su aprendiz, es mejor saber donde fue llevada antes que la tomen las personas que dominan el mundo de las Sombras - He llegado hasta aquí y ahora me dicen que ropa debo ponerme, por favor- se decía a si mismo mientras cruzaba las murallas y los muros como un fantasma, quiénes se creen que son, llevarse la Espada del Rey -Mi señor, es posible que hayan cruzado el Gran Mar- Le decía el aprendiz, que se encorvaba al hablar, estaba temeroso de no saber quién era su señor Mago enojado- No temas niño- Respondió mientras se sentaba a pensar en voz alta, Argentum, allá se la llevaron- - Esta seguro que el Baron la llevaría a un lugar que no conoce- Preguntó la Princesa, mientras su silueta se hacia visible al claro de una mágica Luna llena, al verla ambos se inclinaron - Mi Señora-  le dijo el Mago- - Dense prisa, antes que el Baron logre zarpar con la Espada - Mi Señora, Usted que todo lo ve, estais segura de que el Barón lleva la Espada allende el gran Mar- -Si, a Argentum- -Pero mi Señora eso es una fantasía, del porte de la Catedral de Vaakrom - -pero es cierto mi querido Mago- La figura esbelta de la Princesa se desvanecía apenas atenuaba la luz de la Luna y al disiparse su energía todo parecía perderse en conjeturas estériles - -no nos abandone mi Señora, dadme su venia y vuestra bendición y Yo mismo iré allende los mares a buscarla- dijo desesperado el Mago, buscando la presencia de su Princesa , prisionera de un hechizo de la amarga bruja Etarha -No nunca los abandonaré, eso quieren muchos sin importarles como - - Mi Señora vuestro pueblo os ama - - Ah os preocupa eso Mago, vera como me olvidan a la primera fiesta del nuevo Regente - - El Aprendiz miro a su Maestro y asintió con un gesto como queriendo decir, es cierto - Usted sabe que no es así, mi Señora, usted es su Princesa - - Claro, eso fue ayer, hoy solo soy una sombra que ven solo los que tienen fé, - Como Yo - respondió el Mago mirando hacia la nada -Gerandum el Gran Mago de Mi padre el Rey Arishk debes llegar a Argentum antes que el Baron  Ukronssthad - - Pero como lograré eso mi Señora, mi magia no es tan poderosamente rápida- replico el Mago con cierta impotencia, mientras la Princesa antes de desvenarse en los últimos brillos de la ultima Luna, envolvió con su brazo un circulo invisible y formo una gran nube y les dijo a ambos - Pues aquí, subios- -Vamos le dijo el mago a su Aprendiz- Pero adonde vamos mi Señor Mago - - Hasta donde el Cielo nos lleve ... ...



LUIS ALBERTO MORALES GUTIERREZ